TRADICIONES Y COSTUMBRES

En un principio y en las procesiones, se acompañaba al SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN portando solamente una pica o alabarda, con los tres clavos de la Crucifixión, después, se empezó a vestir túnica de manera voluntaria, hasta que en el Cabildo, celebrado el día 20 de febrero de 1910, se acordó, como condición para ingresar en la Cofradía, exigir la posesión de túnica blanca o en su substitución traje de armado. Con la túnica había que llevar capirote del mismo color, ribeteado de raso de color morado, como las bocamangas de la túnica, ceñida por la cintura con cíngulo morado. En la década de los setenta, se fue incorporando capa de raso morado, poco a poco, hasta que a finales de la década era obligatorio para desfilar que todos los hermanos vistieran dicha capa.

Bajar al cristo para ponerlo en su trono, desde siempre, se realiza los Lunes santos, como todas las demás carrozas. Desde 1993 aproximadamente para ver bajar al Cristo, atraía a muchos hermanos, que se congregaban a su alrededor, como muestra la foto, para después besarlo. Con el paso del tiempo, sobre todo a finales de los noventa y principios de este iniciado siglo, la atracción por este hecho ha sido generalizada en la localidad de Daimiel, habiéndose llegado la iglesia  a llenar literalmente, no sólo en sus asientos, si no con mucha gente de pie.

Esta cantidad de gentes, atraídas por el acto en si y por la devoción a Cristo, provocó que los propios sacerdotes se involucraran en el acto, haciendo un acto litúrgico apreciable al que acompañan todos los asistentes con rezos y cánticos. Posteriormente se pasa a besar la sagrada imagen. Para hacerse idea de la gente que asiste, se calculó en treinta minutos lo que duró el besa pies en el año 2003.

La idea de Institucionalizar el acto del Lunes Santo en la Cofradía, es algo que estaba en la mente de la Junta, con lo acaecido en los últimos años, oficial o extraoficialmente el Lunes Santo, dice mucho en nosotros,  “Los Blancos”, hasta el punto de aparecer como acto litúrgico típico de nuestra Semana Santa en la última revista editada por la Junta de Hermandades.

El Lunes Santo a partir de 1993 empezó a cambiar las costumbre de muchos daimieleños, día en el que no existe procesión en Daimiel, la gente, reclamaba y reclama un acto religioso y al no poder dárselo, ni cofradías ni Junta de Hermandades, por imperativo eclesial, esta propia gente amparada en Jesús y redimida en su muerte, ha hecho de este acto, su acto religioso, no ha hecho ni más ni menos que lo que pretendía, empezar la Semana Santa viviendo en Cristo.

Es así también costumbre desde 1999, el ensayo de los hermanos que van a alzar de las andas del Cristo por los aledaños de la cochera de la Hermandad.

Este hecho, realizado después del cabildo que se celebra el tercer domingo de cuaresma, supone el inicio de todos los hermanos en el testimonio de la última expiración de Cristo.

El ensayo fue acogido año tras año con verdadero entusiasmo por parte de los hermanos, aunque en los últimos ha decaído un poco.

Es tradición desde siempre la presencia de una copia del Cristo en la casa de los hermanos, el llamado "Cristillo", recorre, por riguroso turno de lista las casas de los hermanos. Antiguamente este iba en procesión desde la casa del hermano saliente hasta la del hermano entrante, en ella se cantaban salmos al Cristo así como se rezaba, los acompañantes alumbraban el recorrido con velas.

También era costumbre, se le rezase el Santo Rosario todos los días en las casas en las que estaba, esta tradición hoy en día no está totalmente perdida, ya que en muchos hogares, se sigue haciendo.

La hermandad está en posesión de dos "Cristillos" y a petición de los hermanos en el cabildo de 1996, se pasó de permanecer en las casas 30 días a hacerlo solamente 15, para que así llegue más rápido a todos los hermanos.

Desde las obras acaecidas en la parroquia en el año 2001 y la confección de palio a Ntra. Sra. de los Dolores, se puede hacer tradición montar este trono el jueves o miércoles antes de la función de la Virgen el Viernes de Dolores. Anteriormente se ponía a la derecha del Altar de la iglesia, nuestra titular para su función

Recuperado para el desfile un estandarte del siglo XIX

El estandarte estaba en las dependencias de la hermandad, entre las cosas ya retiradas por su mal estado, entre otros hay una bandera, un senatus y un vestido de la virgen. Desde que se hizo cargo esta Junta Directiva, se intentó recuperar el Estandarte, pues se vio que por su bordado era digno a recuperar, ya que parecía que era de un valor incalculable.

Tras varias visitas, se dio con el bordador que acepto el trabajo, el cual se entusiasmó por la labor y nos declaró después de un estudio exhaustivo que era de finales del siglo XIX por el estilo del bordado y que ya había sido restaurado con anterioridad a la Guerra Civil (probable) o muy poco posterior a ella, ya que la tela sobre la que estaba bordado era roja, distinta a la que soporta ahora el bordado, terciopelo blanco en su haz y raso morado en su reverso. Lleva así mismo, un lienzo pintado a óleo, creemos que por D. Juan D'Opazo, que fue número uno de la hermandad, ya fallecido, y gran entusiasta de la misma, el  lienzo, lo más seguro se le acopló en la restauración anterior a la que se realiza en estos momentos, como ya hemos dicho, muy próxima en fechas a la Guerra Civil de 1936. En varias de las representaciones que la Hermandad hace con otras cofradías, ha desfilado en este año de 2003.

 

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